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domingo, 27 de agosto de 2017

Historia de una canción y sus mejores versiones: Que vivan los estudiantes



Esta fue una canción escrita por Violeta Parra en 1962 para que sea interpretada por sus hijos Angel e Isabel. Eso explica el porqué no existe una grabación con la voz de la compositora. Con los años se ha convertido en un verdadero símbolo de la lucha de estudiantes de todos los países de América.


Tras su dramática muerte, el 5 de febrero de 1967, Violeta Parra adquirió la calidad de artista mártir e ingresó a la dimensión del mito. "Santa de greda pura" la llamará Pablo Neruda.
Su legado y su influencia son inagotables y las nuevas generaciones de artistas la valoran, respetan, promueven y se nutren de su savia con la misma fuerza que los "viejos" queridos lo han hecho. Baste sólo recordar las increíbles composiciones que han hecho Los Jaivas, los Intillimani, los Quilapayún, la propia Mercedes Sosa y tantos otros; más el aporte fresco de artistas como Nano Stern, Pascuala Ilabaca, Francisca Valenzuela, etc. 
Esta canción de Violeta, interpretada por la profunda voz de Mercedes Sosa es una aproximación directa a lo que ha sido una de las grandes luchas del movimiento social de los últimos años y a lo que será la pelea titánica de estos años, la lucha por un modelo educativo que de cuenta de un sentido profundo de país, educación como política de Estado para el siglo XXI y no como parte de la herencia cultural de la dictadura. Transformar nuestro sentido de la educación es mirar directamente al modelo económico, transformar la educación es transformar el modelo neoliberal, para acabar con la educación de mercado, hay que discutir, promover y establecer nuevas formas de relación económica entre las personas, más fraternales, más respetuosas, equilibradas y que terminen, de una vez por todas, con la enorme y vergonzosa inequidad en la repartición de la riqueza que genera nuestra madre tierra.

Ángel Parra

Mercedes Sosa

Serrat/Sabina


Daniel Viglieti

Pascuala Ilabaca

Legua York

Los Curacas

Kallejero

Que vivan los estudiantes

Que vivan los estudiantes
Jardín de nuestra alegría
Son aves que no se asustan
De animal ni policía
Y no le asustan las balas
Ni el ladrar de la jauría
Caramba y zamba la cosa
¡Qué viva la astronomía!

Me gustan los estudiantes
Que rugen como los vientos
Cuando les meten al oído
Sotanas y regimientos
Pajarillos libertarios
Igual que los elementos
Caramba y zamba la cosa
Qué viva lo experimento

Me gustan los estudiantes
Porque levantan el pecho
Cuando les dicen harina
Sabiéndose que es afrecho
Y no hacen el sordomudo
Cuando se presente el hecho
Caramba y zamba la cosa
¡El código del derecho!

Me gustan los estudiantes
Porque son la levadura
Del pan que saldrá del horno
Con toda su sabrosura
Para la boca del pobre
Que come con amargura
Caramba y zamba la cosa
¡Viva la literatura!

Me gustan los estudiantes
Que marchan sobre las ruinas
Con las banderas en alto
Pa? toda la estudiantina
Son químicos y doctores
Cirujanos y dentistas
Caramba y zamba la cosa
¡Vivan los especialistas!

Me gustan los estudiantes
Que con muy clara elocuencia
A la bolsa negra sacra
Le bajó las indulgencias
Porque, hasta cuándo nos dura
Señores, la penitencia
Caramba y zamba la cosa
Qué viva toda la ciencia!
Caramba y zamba la cosa
¡Qué viva toda la ciencia!


Análisis


El motivo lírico del texto es la admiración que siente una persona hacia los estudiantes que se manifiestan, ya sea en sus derecho y sus estudios; Esto se evidencia cuando el hablante utiliza la anáfora “Me gustan los estudiantes” para enfatizar la admiración que tiene hacia éstos. También, se reafirma en la tercera estrofa, cuando el hablante emplea la imagen “Porque son la levadura/ del pan que saldrá del horno” y en las metáforas “Con toda su sabrosura/ para la boca del pobre/ que come con amargura” que todos los estudiantes que hoy luchan y se educan son los que, en el futuro, producirán el cambio hacia una sociedad igualitaria.

En cada estrofa se repite la anáfora “Caramba y zamba la cosa” y su verso consiguiente recalca que también es importante el estudio en diferentes ámbitos, ya sea en la literatura, la ciencia, la astronomía y varias más, lo cual significa que manifestarse también es educarse, es decir, que los admira por manifestar y defender sus derechos, pero también por estudiar.
En la cuarta estrofa se presenta una metáfora “Cuando les dicen harina/ sabiéndose que es afrecho/ y no hacen el sordomudo”, lo que se traduce a que no creen todo lo que se les dice y que no se “hacen los tontos” frente a eso, sino que no se dejan pasar a llevar.

Conclusión

A partir de lo presentado anteriormente podemos concluir que, mediante el poema, se pretendía llegar al pueblo interponiendo la educación como una política del Estado y no una herencia de la dictadura, como se sigue viendo hoy en día. Buscaba apelar al cambio del sentido de ésta , volviéndola mas equilibrada y que, de esa forma, se terminara con la inequidad, es decir, la desigualdad de oportunidades que se tiene según clase social para acceder a bienes primarios y la calidad de éstos, ya que muchas veces es proporcional al dinero que se posee.
Fuera de lo que se pudiese inferir del poema en sí, nos gustaría recalcar que, a pesar de que haya sido escrito hace más de 40 años, sigue representando al movimiento estudiantil actual, lo que nos hace pensar que debemos seguir luchando ya que, si bien no hemos hecho grandes cambios estructurales en el Sist. educativo, hemos ido abarcado terreno, ya es algo como un legado, tal como manifiesta Violeta Parra cuando dice que los estudiantes son la levadura del pan que saldrá del horno, haciendo alusión a lo que mencionamos anteriormente. (Fuente)

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