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sábado, 7 de mayo de 2016

Géiser



Un grupo de exploradores, conducido por el general Henry Washburn, descubrió para los occidentales en 1870 el conocido como Old Faithful (en inglés, "Viejo Puntual"), uno de los mayores géiseres del mundo, que lanza al aire cada hora una hirviente columna de agua de unos 45 metros durante casi cinco minutos, con total puntualidad y exactitud cronométricas desde que fue descubierto.
Un iceberg de 335 kilómetros de largo por 97 de ancho fue avistado a 240 kilómetros al oeste de la isla Scott, en el océano Pacífico meridional, por la tripulación del barco estadounidense Glacier, el 12 de noviembre de 1956. El más alto conocido hasta la fecha fue visto frente a la costa occidental de Groenlandia en 1958 por el rompehielos norteamericano East Wind, calculándose que medía 167 metros de altura.




Un geiser muy artístico


Hace casi cien años, un agricultor estaba cavando un pozo en su granja en mitad del desierto de Nevada. Lo que este hombre esperaba encontrar era una fuente de agua subterránea, con la que crear un pozo de abastecimiento para regar sus tierras de cultivo. Por supuesto que encontró agua, pero esta llegó con sorpresa…
Cuando el granjero hizo el pozo, descubrió que ¡el agua estaba a más de 90ºC!. Al ver que se encontraba demasiado caliente, el agricultor tapó el pozo y se olvidó de él hasta 1964


En un segundo intento, el equipo de perforación vio que el agua seguía estando demasiado caliente. No obstante, culminaron el trabajo… creando un géiser en mitad del desierto.


El agua geotérmica encontró un punto débil en las paredes y comenzó a escapar hacia la superficie, dando lugar al géiser que podemos ver actualmente.


Recibe el nombre de Géiser Mosca y rocía continuamente agua rica en nutrientes a través del suelo creando, de forma eventual, una espectacular montaña de minerales residuales.


Este monumento de la naturaleza puede que haya sido creado por la mano del hombre, pero con el tiempo tomó vida propia, capaz de producir coloridas formaciones rocosas por donde el agua nunca para de fluir.



Aunque es mucho más impresionante que todo eso, pues el géiser ha creado un ecosistema en el que moran aves, plantas y peces.


Este pozo de colores debe su aspecto, tan llamativo y espectacular, a la acción de las algas termófilas. El géiser contiene varias terrazas que vierten el agua en una treintena de piscinas. El montículo sigue creciendo y cambiando de forma constantemente.


El terreno en el que se encuentra ubicado el géiser continúa siendo propiedad privada. Actualmente, el propietario no tiene ninguna intención de abrirlo al público como atracción turística.



De hecho, el dueño ha cercado la zona para asegurarse de que las hordas de visitantes interesados no pisotean accidentalmente este fenómeno natural.


Sin embargo, sí acepta visitas privadas a las personas que se pongan en contacto con él previamente, y que tengan ganas de ver el géiser con sus propios ojos.


Su permiso y el precio de la entrada varía dependiendo de su estado de ánimo, por lo que los visitantes deben jugar bien sus cartas si quieren ver este oasis en mitad del desierto.



El Fly Geyser o Géiser Mosca se ha convertido en uno de los ejemplos más típicos de un géiser creado accidentalmente.


Con todo, este no es el geiser más grande de EEUU, aunque probablemente sea el más vistoso y espectacular. Los más grandes del país, y de todo el mundo, se encuentran en el Parque Nacional de Yellowstone, en Wyoming.

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