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domingo, 14 de febrero de 2016

Origen del beso


En tiempos del emperador Augusto (hacia el año 30 a. de C.) se hizo costumbre en Roma el beso como fórmula de saludo entre los varones romanos, y especialmente entre los nobles y patricios. Durante el imperio de Claudio I, al desatarse una epidemia de erupciones cutáneas, pudo comprobarse que la enfermedad sólo afectó a los varones patricios, y no a las capas medias y bajas, ni a las damas de cualquier estrato, ni tampoco a los esclavos, lo que hizo deducir que el vehículo de contagio era precisamente aquella costumbre del beso. No obstante, la moda continuó, extendiéndose al poco, ya en tiempos de Domiciano, al resto de ciudadanos romanos (de lo que, por ejemplo, se quejaba el poeta Marcial, al señalar que era imposible sustraerse en Roma a esa forma de saludo y que, por tanto, se hacía incómodo pasear por la ciudad).

Escultura ibérica representando un beso

ANEXO

El beso es algo tan antiguo como la humanidad misma. En su origen, el beso en la boca suponía la unión y mezcla del aliento de aquellos que se besaban. El aliento era la señal de vida, era considerado ese algo, extraño, como el alma misma, que hacía vivir a la persona y, con el beso en la boca, las dos almas se fundían en una. Romántico ¿eh? La representación que tenemos en la fotografía, desde hace muchos años me ha parecido de un encanto excepcional. Es sublime. Es capaz de sugerirme, casi como si pudiera hablar, infinitamente, más que muchas fotografías modernas. Este es un beso de enamorados, aunque, en verdad hay muchísimos tipos de beso y todos de una u otra manera reflejan una acción amorosa, fraternal o de amistad ( hasta el beso de Judas, otra variante). El beso es, en cierta manera, dar un poco de tu alma a la persona a quien besas ¡Vivan aquellas dos almas que se funden en una! ¡Vivan los besos!

Ya lo decía Gabriela Mistral

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

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