Redes

lunes, 29 de febrero de 2016

Cuando tiraron el cuerpo de un papa al río Tíber





A instancias del co-emperador romano Lamberto (880-898), se celebró un sínodo en el año 896, ocho meses después de haber fallecido el Papa Formoso (816-896), para declarar nulo su mandato, que había durado cinco años, y para anular consecuentemente el nombramiento de Arnulfo (850?-899), acérrimo enemigo de Lamberto, como co-emperador de Roma. Durante el sínodo se procedió a la exhumación del cadáver del Papa, que fue colocado en el banquillo de los acusados, mientras el nuevo pontífice, Esteban VI, actuaba de fiscal, y un diácono oficiaba de defensor. Declarado culpable, se le despojó de las vestimentas papales y su cadáver fue arrojado al río Tíber. Un posterior concilio presidido por Juan IX declaró nuevamente válido el pontificado de Formoso.





No hay comentarios:

Publicar un comentario